Alboroque

  • Diario Digital | lunes, 10 de agosto de 2020
  • Actualizado 17:15

LA EDITORIAL ‘’PLUMA VERDE’’ NOS ACERCA AL TRABAJO DE PEPE BELLÓ Y RUBÉN AYLLÓN

El beso de la música y la poesía

A la izquierda, Rubén Ayllón. A la derecha, Pepe Belló. Fotografía: Julia A. Espadas
A la izquierda, Rubén Ayllón. A la derecha, Pepe Belló. Fotografía: Julia A. Espadas
El beso de la música y la poesía

Todo comenzó en un ambiente relajado. A veinte minutos de empezar, Rubén y Pepe charlan en mesas separadas. Rubén, con David, su editor. Pepe, con una chica de límpida mirada castaña y bonita sonrisa. La sonrisa que se le dedica a una persona que es especial para uno mismo. Una pequeña hilera de sillas les separa del escenario, el cual les espera vacío, envuelto con luz suave y  música rock a volumen bajo. Es un jueves por la tarde, así que no hay demasiado alboroto.

Según se acerca la hora, más gente va llegando. Ambos autores lanzan miradas a los asistentes, algunas curiosas, otras acompañadas de sonrisas para enviar un saludo a las caras conocidas. El técnico que cubrirá el evento habla un momento con ellos y toma su posición, es momento de empezar. Ambos ocupan sus asientos, ahora en el escenario.

Aunque cada uno viene a hablar de su libro, se presentan el uno al otro con un tono desenfadado, cercano. Da la impresión de que nos hemos juntado todos a tomar un café y nos están presentando. La tranquilidad, su lenguaje corporal, el que se miren el uno al otro y los pequeños chascarrillos que lanzan al público (ni una sola mirada puesta en los teléfonos, ¡bravo!) hacen que todo el mundo se sienta cómodo, parte de lo que está sucediendo.

El primero en hablar es Pepe. Nos cuenta que Rubén, antes de la obra que hoy anuncia, (en premiere, como él mismo dirá más adelante) ha publicado otros trabajos en el año 2000, 2004, 2007 y 2016.  Además ha escrito numerosos artículos de prensa, en su mayoría relacionados con la crítica musical. Él mismo se define como periodista y, ¡casualidad! Estudió periodismo en la UCAM.

Hoy nos presenta ‘’Pares’’, una novela sobre las relaciones que hay entre las personas. No solo las amorosas, sino cualquier tipo de contacto que puede surgir entre dos seres humanos. Es, según él matiza, una novela de búsqueda. Sin embargo, parece que aún habrá que esperar hasta la primavera para tenerla en las librerías.

Tras la presentación, Rubén toca en directo para su atento público. Al verle cantar se advierte la fuerza con la que su mano rasga las cuerdas, las expresiones que aparecen en su rostro e incluso los pequeños bailes en su voz. Es fácil adivinar algo: Cada una de las canciones que canta (de amor, de búsqueda, de tristeza, de amigos…) tienen nombre y apellidos, y un recuerdo muy concreto en su mente.

Ahora es Rubén quien presenta a Pepe, que nos acerca a su primera obra publicada, ‘’Agujas’’. Este filólogo inglés, explica que no se considera a sí mismo escritor, sino que lo que hace es ‘’inventar historias que puedan ayudar a los demás’’ Así, cada uno de los poemas que nos lee encierran sus reflexiones sobre el desamor, la inquietud, el miedo o el amor a uno mismo. No pierde ocasión de mencionar a uno de sus poetas favoritos, Walt Whitman, a quien menciona en el título del último poema que nos lee, ‘’Amarse a una mismo: Nunca te peines y lee a Whitman’’. Como no quiere parecer pedante, no concreta desde cuándo lleva escribiendo, pero empezó a adquirir un hábito más profesional hará unos cuatro o cinco años.

El recital se alterna mayormente entre los poemas de Pepe y las canciones en directo de Rubén. Cuando se les pregunta dónde están las alas de su mente, de su creatividad, Pepe habla de sus salidas de su entorno, buscando desconectar de lo habitual y lo diario para despejarse y abrir los brazos. Pepe lo secunda, y añade una reflexión. Cuando uno escribe debe tener en mente dos cosas: Una es hacerlo bien, por supuesto, la otra es mirar al futuro. Escribir algo que perdure en el tiempo, que sea inmortal. También dice que escribe para mejorar, y el día que lo haga bien, dejará de escribir.

Cuando acaban, se toman una selfie desde el escenario con todo el público de fondo, recibiendo después con una sonrisa y un apretón de manos a todo el que quiera acercarse a ellos.

Un poeta, un novelista, un músico… Alguien que consagre su alma al noble arte de la creatividad crece sus alas y su poder con cada vivencia, con un pensamiento crítico y con la ambición de ser cada vez mejor. Tras hablar con ambos, no me cabe la menor duda de que esa es una grandísima verdad.